La Obsesión Factory. El perreo mexa, tu nueva obsesión bb

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Las nuevas leyendas del reggaetón mexa han empezado a surgir. Desde la aparición del reguetón más comercial en el país norteamericano, liderado por figuras como Bellakath, El Bogueto, El Malilla, Yeri Mua y Uzielito Mix, la escena del perreo mexa no ha hecho más que crecer.

Influenciados por el trap plugg estadounidense, el reguetón de la vieja escuela —el dembow jamaiquino, el perreo boricua y el ritmo panameño— y referencias directas a la cultura y la política mexicanas, los nuevos talentos under están listos para romper la bocina y ponerte a limpiar el piso con la cola.

El perreo mexa ya no funciona como una copia tardía de otros movimientos: empieza a construirse desde dentro, con códigos propios, acento local y un imaginario completamente reconocible.

La Obsesión Factory y el surgimiento del nuevo under

Los que están rompiendo la escena under del pasito perrón mexa son los integrantes de La Obsesión Factory, colectivo creativo fundado por Yeyo, Ezya, Doony Graff y Novato El Flow.

Después de varios años de conocerse, Yeyo y Ezya arrancaron el proyecto con piezas como 4rab3 y Le M3temos S4lvaje, incluidas en el EP Tu Put4 Obsesi0n. Estos temas les sirvieron para captar la atención del público, impulsados además por la reciente visibilidad de ambos tras colaborar con El Malilla en hits de radio como B de Bellako y Préndete.

Ese primer impacto colocó al colectivo en el radar del perreo nacional, pero también dejó claro que su ambición iba más allá del single viral o del sonido de moda.

Yeyo

La Obsesión, Vol. 1: tradición, barrio y sonido propio

Junto a otros nombres fuertes del género como Nasty Vato, Viglezz, QueHicisteBella, Vic Gunn, Dulzón, Fuentes Prod y Onemillionkisses, el nuevo álbum del grupo, La Obsesión, Vol. 1, explora distintos samples del reguetón clásico combinados con la jerga de barrio que caracteriza a los mexicanos.

Sin imitar acentos extranjeros ni replicar fórmulas ajenas, La Obsesión construye un sonido propio a base de sintetizadores saturados, samples y bases de plugg y reguetón pensadas para hacer vibrar a toda la Ciudad de México.

El disco funciona como una declaración de intenciones: se puede mirar al pasado del reguetón sin dejar de sonar actual, y se puede hacer música de club sin renunciar a una identidad local muy marcada.

El chugg como lenguaje cultural

Gracias a la participación de Onemillionkisses, el grupo también se adentra en el chugg: una mezcla del plugg gringo con referencias claras a la cultura mexicana, desde la música de sonidero y los organilleros hasta frases de políticos y de la farándula nacional.

Un ejemplo perfecto dentro del disco es #OBSSECHUGG, con la participación de Viglezz y Nasty Vato, donde ese cruce cultural se convierte en eje central del tema y no en un simple guiño estético.

Aquí el sample no es decoración: es memoria colectiva puesta a perrear.

Melodía, sexo y códigos del barrio

Novato El Flow decide apostar por una participación más melódica y menos rapeada en Chichabeba, siguiendo la línea temática que atraviesa todo el álbum: sexo, amor y dinero desde la experiencia cotidiana del barrio.

Ezya

Este registro más suave no rompe el discurso del proyecto, sino que lo amplía, aportando contraste y demostrando que La Obsesión Factory no se limita a una sola fórmula sonora.

Rap mexa sin postureo

Además del reguetón más asqueroso y del chugg más mexa, el grupo también explora el rap en canciones como SiNoMeLloranVivo y RedyPaMorir. Esta última, cargada de referencias a la cultura mexicana —de Chespirito al Benito Juárez del billete de 20 pesos—, funciona como un auténtico himno de la vida en el barrio:

Puestos andamos, retinas rojas me notan de al diario

El tubo colgando, Don Riatudo el comisario

Varios de a Chespirito los traigo de a chavos

Mi flow vale Benitos, el tuyo ni un centavo

El futuro del sonido under mexicano

Caballeros latinos directamente de Mex, como diría Yeyo, sacan sus mejores barras y sus gustos más puercos en canciones como AltaFarraMameleeeLa Obsesión y xxxTravagancia.

La Obsesión Factory marca la ruta del sonido under mexicano con beats saturados, letras explícitas cargadas de vocabulario callejero y colaboraciones que cruzan fronteras, desde el sello español La Vendición hasta el productor chileno QueHicisteBella. La neta: el sonido mexicano está a salvo gracias a estos cabrones. Las pendes con las pendesssss.

Iván Richards
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