
Por Michaels Mads · 8 de noviembre de 2026
Balenciaga vuelve a cambiar de dirección creativa. La firma ha anunciado el nombramiento de Martine Rose, que sustituirá a Pierpaolo Piccioli después de una etapa especialmente breve al frente de la casa. La diseñadora asumirá oficialmente el cargo el próximo 16 de noviembre. Así, se convertirá en la primera mujer en dirigir creativamente la firma en sus 109 años de historia.
Pero el interés de este movimiento no está únicamente en el relevo. Rose pertenece a una generación de diseñadores que ha construido su lenguaje lejos de la imagen tradicional del lujo. Además, toman referencias de las pistas de baile, las gradas de fútbol, la música y la ropa que se lleva en la calle.
Su llegada plantea una pregunta interesante: ¿puede Balenciaga recuperar su relevancia cultural sin limitarse a repetir la fórmula que la convirtió en una de las marcas más comentadas de la última década?
Martine Rose: del Londres underground a una de las grandes casas del lujo
Nacida en Croydon, al sur de Londres, y de ascendencia jamaicana, Martine Rose fundó su firma homónima en 2007. Desde entonces ha desarrollado una identidad reconocible a partir de prendas aparentemente cotidianas. Estas incluyen chaquetas deportivas, camisas, pantalones, ropa de trabajo y siluetas que alteran las proporciones convencionales.
Su universo está profundamente conectado con las subculturas británicas. El fútbol, el reggae, el rave de los noventa y la estética de quienes construyeron su identidad a través de la música aparecen constantemente en sus colecciones.
Sin embargo, Rose no se limita a reproducir esos códigos. Los exagera, los desplaza y los convierte en propuestas que cuestionan cómo debería vestir un hombre. Además, cuestionan qué entendemos por elegancia o dónde empieza y termina la ropa de lujo.
También ha llevado esa mirada a sus desfiles. En lugar de depender siempre de escenarios espectaculares, ha presentado colecciones en espacios cotidianos. Además, ha trabajado con castings que se alejan de los estándares habituales de la pasarela.
En su trabajo, la ropa importa tanto como las personas que la llevan.

De Kendrick Lamar a Nike: una diseñadora que entiende la música
La relación de Martine Rose con la cultura musical no es una estrategia reciente para acercarse a un público joven.

La diseñadora ha trabajado con Kendrick Lamar, para quien creó prendas durante la gira The Big Steppers y una chaqueta personalizada que el rapero llevó en su actuación de la Super Bowl de 2025.
Su universo también ha conectado con artistas como Rihanna y A$AP Rocky. Además, sus colaboraciones con Nike han llevado su particular interpretación del calzado deportivo a una audiencia mucho más amplia.
Las Nike Shox MR4, con su característica silueta híbrida, son un buen ejemplo de cómo Rose transforma un objeto reconocible en algo extraño. Sin embargo, nunca pierde su vínculo con la cultura popular.
Esa capacidad para moverse entre la moda de autor, la música y el streetwear es probablemente uno de los grandes atractivos de su fichaje. Rose no necesita apropiarse de una escena para utilizarla como inspiración: lleva años formando parte de ese diálogo cultural.
Balenciaga vuelve a acercarse al universo de Demna
El nombramiento también tiene una lectura interna. Martine Rose ya trabajó con Balenciaga entre 2015 y 2018, cuando colaboró como consultora de moda masculina durante los primeros años de Demna al frente de la firma.
Aquella etapa terminó definiendo buena parte de la identidad contemporánea de Balenciaga. Hablamos de proporciones exageradas, referencias a la ropa cotidiana, ironía visual y una relación constante con internet y las subculturas.
Después llegó Pierpaolo Piccioli, procedente de Valentino, con una sensibilidad mucho más cercana a la alta costura, el romanticismo y la elegancia clásica. Su paso por Balenciaga ha terminado antes de que esa visión pudiera consolidarse.
La elección de Rose parece indicar que Kering quiere recuperar parte de la conexión cultural que caracterizó a la marca durante la década anterior.
Eso no significa necesariamente que vayamos a ver una repetición de Demna. Aunque comparten ciertas referencias, Rose tiene un lenguaje propio, menos dependiente del impacto viral. Además, está más vinculado a las personas, los espacios y las comunidades que inspiran sus prendas.
El reto de convertir una identidad independiente en una gran maison
Dirigir Balenciaga supone una dimensión muy distinta a la de mantener una firma de culto.
Rose tendrá que desarrollar colecciones femeninas y masculinas, accesorios y propuestas de alta costura. Además, deberá trabajar dentro de una estructura empresarial que necesita resultados comerciales.
Y ahí aparece una de las grandes incógnitas del nombramiento.
La industria del lujo lleva años recurriendo a la cultura joven para renovar su imagen. El problema surge cuando esa relación se reduce a reproducir sus códigos visuales sin comprender las comunidades de las que proceden.
Martine Rose ha construido su carrera precisamente desde esas referencias. Ahora tendrá que demostrar que puede conservar esa mirada dentro de una firma global. Además, deberá hacerlo con expectativas comerciales y una herencia histórica tan importante como la de Cristóbal Balenciaga.
Su nombramiento también llega en un momento de transformación dentro de Kering, que está reorganizando la dirección creativa de varias de sus casas.
La primera colección de Rose para Balenciaga permitirá comprobar hasta qué punto esa apuesta por la cultura contemporánea se traduce en una propuesta realmente nueva.
Por ahora, lo significativo es que una diseñadora que empezó reinterpretando la ropa de las calles de Londres haya terminado al frente de una de las firmas más influyentes de la moda.
Sigue leyendo...

Courrèges ya conquistó el club. Drew Henry quiere ver qué hay fuera
Después de cinco años en los que Nicolas Di Felice convirtió Courrèges en una de las firmas que mejor entendieron...

Victoria’s Secret recupera su fantasía en plena era Ozempic. ¿Qué hemos aprendido en diez años?
Dicen que 2026 es el nuevo 2016. Victoria’s Secret recupera su fantasía en plena era Ozempic, y en MADSHION recordamos...

Vogue World Milán 2026: los robots sin ropa y las críticas a su homenaje a la artesanía
La aparición de robots en la pasarela y el apoyo de OpenAI a Vogue World han abierto una discusión incómoda...

De EGO a la gran pasarela: donde la moda española prueba lo que viene después
Las firmas consolidadas tienen una identidad que mantener, clientes a los que vender y un negocio que proteger. EGO juega...

Rosalía lleva un bolso de un metro por Nueva York y detrás hay una historia que merece conocerse
La artista ha convertido un diseño de Dana Toder en uno de sus estilismos más comentados. Un bolso gigantesco creado...
