REVIEW: ‘Mayhem’: Lady Gaga regresa con un caótico viaje entre el pop, la electrónica y la nostalgia

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4.0 out of 5.0 stars

Lady Gaga ha vuelto, y lo ha hecho con un álbum que busca alimentar el caos entorno al pop. Mayhem es su regreso a la esencia pop que la catapultó a la fama, pero con un giro más oscuro y experimental. ¿Es este el gran comeback que esperábamos o un intento de replicar el pasado? Spoiler: Mayhem es una experiencia tan impredecible como la propia Mother Monster.

El concepto detrás del caos

Desde el primer teaser, Gaga dejó claro que este álbum no sería un simple compilado de bangers. Mayhem está dividido en tres actos, cada uno representando una faceta de su carrera: el dance-pop gótico, la euforia disco ochentera y la emotividad más cruda. Es un viaje sonoro donde cada canción cuenta una historia, y aunque el concepto es ambicioso, la ejecución es un torbellino de emociones y estilos.

Un arranque explosivo: el lado oscuro de Gaga

El álbum arranca con Disease, un tema con una vibra oscura y pulsante, que recuerda a The Fame Monster pero con una producción más agresiva. Su beat industrial y sintetizadores sucios nos sumergen en un universo de club underground donde Gaga canta sobre los peligros de la obsesión y la fama. Sin duda, un inicio fuerte que nos recuerda por qué la amamos.

Siguiéndole está Abracadabra, un himno perfecto para los que buscan la extravagancia de su era dorada. Con una base electro-pop y una letra llena de referencias a la magia y el ilusionismo, este tema encapsula esa energía irreverente que solo Gaga sabe traer al pop. Es pegadiza, es rara, y sí, es puro caos.

Pero no todo en este primer acto brilla con la misma intensidad. Zombieboy intenta sumergirse en el synthwave ochentero, pero suena más a un descarte de Chromatica que a un hit con personalidad propia. No es una mala canción, pero en comparación con sus compañeras, se siente algo plana.

Segunda parte más disco: luces, brillos y una pizca de monotonía

Si el primer acto del álbum es oscuro y agresivo, el segundo es pura fiebre disco. Aquí es donde Gaga intenta recrear la magia de Stupid Love y Rain On Me, pero con resultados mixtos. Killah y Perfect Celebrity son hits instantáneos con bases house y coros himnóticos (que no hipnóticos), ideales para la pista de baile.

Sin embargo, algunos temas de esta parte no terminan de despegar. Vanish into You y Lethal Love repiten fórmulas sin aportar nada nuevo, y es aquí donde el álbum pierde algo de su impacto. La producción es impecable, pero se siente como un déjà vu de sonidos que ya hemos escuchado antes.

El cierre emotivo: Gaga en su forma más vulnerable

Si algo sabe hacer Lady Gaga es cerrar sus discos con una dosis de dramatismo bien dosificada, y Mayhem no es la excepción. En esta última parte, se deja de lado la electrónica para abrazar baladas épicas y sonidos más orgánicos.

El punto álgido llega con Die With A Smile, una colaboración con Bruno Mars que tiene toda la vibra de un clásico instantáneo. Con una producción cinematográfica y una letra que habla de vivir el presente sin miedo, esta canción es el tipo de himno que podría cerrar sus conciertos con miles de luces encendidas en el estadio.

Finalmente, Garden of Eden pone el broche de oro con un sonido más crudo y melancólico. Gaga vuelve a su piano, y con una interpretación desgarradora, cierra el álbum en lo más alto.

¿Es Mayhem el regreso que necesitábamos?

En definitiva, Mayhem es un álbum que encapsula lo mejor y lo más caótico de Lady Gaga. No es perfecto: tiene momentos brillantes, pero también zonas de confort que impiden que sea un clásico instantáneo. Aun así, la energía y el compromiso artístico de Gaga siguen intactos.

Si buscas un disco que te haga bailar, emocionar y reflexionar sobre el frenesí del pop, Mayhem es exactamente lo que necesitas. Y si no, pues igual te lo vas a encontrar en TikTok, porque este álbum está hecho para viralizarse.

Michaels Mads
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