Vuelve ‘Madre’, el cortometraje que llevó a España a los Oscar, pero esta vez en forma de largometraje

El año pasado, el prestigioso director de cine español, Rodrigo Sorogoyen consiguió hacerse un hueco entre los nominados al mejor cortometraje en los Oscar. Este cortometraje, un thriller agónico grabado en un solo plano secuencia obtuvo gran reconocimiento y pronto anunció su transformación a largometraje. Aquí lo tenemos, Madre ahora se trata de un largometraje y es casi tan bueno que lo que nos enseño hace tan solo un año, eso sí, algo completamente distinto.

Elena (Marta Nieto) recibe la llamada de Iván, su hijo de seis años, quien le dice que está perdido en una playa de Francia y que no encuentra a su padre. Esas palabras desesperadas de su hijo fueron lo útlimo que supo de él. Hasta aquí es lo que sería el corto de 2018, el cuál aparece intacto al principio del largo.

Diez años más tarde, Elena vive en la misma playa donde desapareció su hijo, trabaja de encargada en un restaurante y está empezando a salir de ese oscuro túnel donde lleva anclada tanto tiempo. Su vida se agita de nuevo cuando conoce casualmente a Jean (Jules Porier), un adolescente francés que le recuerda a su hijo. Entre ellos surge una fuerte conexión que acabará sembrando el caos y la desconfianza a su alrededor.

La caótica historia creada por Isabel Peña y el mismo Rodrigo Sorogoyen, quienes ya son un duo imparable como guionistas, se contrarresta con la calidad, sobriedad y simplicidad (que no menos dificultad) de la cámara dirigida por Sorogoyen. El resultado es un bello film que no dejará indiferente a nadie. A muchos no les gustará y a otros, como a mí, nos encantará. Sin embargo, lo que nadie puede negar es la calidad con la que el director español realiza su trabajo.

Hoy en día, Sorogoyen es uno de los directores nacionales más importantes y cuyo impacto internacional está creciendo cada vez más rápido. Su primera película, Stockholm, fue financiada a través de crowdfunding y se hizo con grandes galardones como tres biznagas en el festival de Málaga, tres medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos, el premio Feroz a Mejor Película Dramática y varias nominaciones a los Goya. En 2016 estrenó Que Dios nos perdone, la cuál se hizo con el Premio de Jurado al Mejor Guión en el Festival de San Sebastián y con el Goya a Mejor Actor Protagonista (Roberto Álamo). En 2018, estrena el cortometraje de Madre y a la par estrenó su último largometraje, El Reino, el cual se hizo con 7 premios Goya incluyendo Mejor Director y Mejor Guión. Así que no podemos decir que Rodrigo Sorogoyen sea un principiante en esto. De hecho, las expectativas para Madre eran muy altas.

Aunque todos creíamos que la película contaría lo que pasa justo después con el niño, lo cierto es que el arranque de 10 años después nos deja un poco desorientados. De hecho, al final de la película tampoco queda muy claro lo que le pasó al niño. «Nos parece muy potente empezar la película con un cortometraje de suspense, que invita a un thriller y acabar con algo que no tiene nada que ver en cuanto género entendido de forma clásica», dice el director. «Aquí nos enfrentamos al primer gran hándicap. Cómo satisfacer a un espectador al que no le vamos a ofrecer lo que espera: la resolución de esa aventura. Lo sabemos: ofreciéndole algo mejor».

El inicio de la película, es decir, el cortometraje, es absolutamente increíble. Un thriller en el que el peso recae completamente sobre su actriz principal, Marta Nieto. El rumbo del film cambia completamente al pasar los 10 años y el peso recae aún más en la actriz, haciéndole valerse como una de las mejores interpretaciones españolas del año. Merecidísimo premio que ganó en Venecia a Mejor Actriz en la Sección Orizzonti.

Uno de los elementos que adquiere mayor importancia en la película es la iluminación. Prácticamente grabado todo con luz natural, durante la película podemos encontrar momentos de suma oscuridad o imágenes quemadas que quedan prácticamente blancas. Un elemento que funciona de maravilla junto con los planos panorámicos del virtuoso director. «Madre es el viaje de la oscuridad a la luz», asegura Sorogoyen.

Por otro lado, por ponerle alguna pega a la película, la banda sonora no termina de convencer. La música en las películas de Sorogoyen suele ser muy característica, de hecho es una de las mejores cosas en su anterior film El reino, pero aquí no es que deje indiferente, sino que da la sensación de que no encaja.

La película termina con una gran catarsis que explica (o no del todo) la relación entre Jean y Elena. Este caótico final dejará con un sabor amargo a más de uno. Obviamente, a mí me ha hecho sentir incómodo, pero en el buen sentido. ¿Para qué esta el cine si no es para remover estómagos? Los sentimientos entre ambos personajes se combinan de una manera tan asombrosa que la convierte en una de mis películas favoritas del año.

La película se estrenará en cines este viernes 15 de noviembre.

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