Sonorama Ribera: Más que un festival

Featured image for “Sonorama Ribera: Más que un festival”

En Aranda de Duero, pueblo de Burgos con poco más de 33.000 habitantes, tiene lugar uno de los festivales más reconocidos en España: Sonorama Ribera. Sin embargo, lo más interesante no es solo su apuesta por la música indie y la gran cantidad que alberga, sino también su historia.  

De 300 a 150.000 asistentes

La primera edición se celebró en 1998 y se creó gracias a que su fundador, Javier Ajenjo, deseaba reflotar la tienda de discos “El Planeta Sonoro”, en el mismo pueblo. 

La entrada solo costaba 700 pesetas, que apenas equivale a cinco euros hoy en día. Con tres grupos en el cartel (Doctor Explosión, Chucho y Mercromina), apenas vendieron 300 entradas. A pesar de esta pequeña acogida, siguieron adelante y contaron con la ayuda de la asociación “Art de Troya”. 

Ya en la siguiente edición comenzaron a despegar, tanto en el número de grupos que participaban como en los asistentes. De hecho, en el 2000 se habilitó por primera vez una zona de camping, pensando en las personas que venían de fuera del pueblo. 

Uno de los grandes puntos de inflexión ocurrió en 2014, cuando la organización contrató a Raphael. Aquella actuación rompió barreras generacionales y demostró que este festival no entiende de etiquetas, abriendo la puerta a que grandes referentes de la música española compartiesen cartel con bandas indies del momento.

La Plaza del Trigo como punto de referencia

Además del recinto principal del festival, ubicado en El Picón, también se han habilitado, con el trascurro de los años, otros lugares donde disfrutar de bandas de forma gratuita en el pueblo. 

Fotografía realizada por Rafael Carmena

Entre estos enclaves destacan la Plaza de la Sal y el Parque de la Isla, que, junto a la emblemática Plaza del Trigo, componen el eje de las actuaciones durante el día. Esto permite que la música se integre en la vida diaria de Aranda de Duero, de modo que miles de asistentes llenan las calles. 

Además, cuentan con otro tipo de actividades como las catas de vino, debido a la unión del festival con la Denominación de Origen Ribera del Duero. También apuestan desde hace unos años por la integración creando “Sonorama Baby”, con una programación adaptada con conciertos y actividades infantiles para que las familias puedan acudir con sus hijos. Asimismo, se organizan encuentros literarios con periodistas, escritores y músicos bajo el nombre “Sonorama También Se Escribe”. 

La edición de 2026 

Este último año se ha celebrado la 29ª edición del Sonorama Ribera, batiendo marcas y consolidando su esencia de equilibrar el peso de grandes músicos con nuevos nombres de la industria.

Reuniendo a cerca de 150 artistas, el festival volvió a demostrar su músculo cultural y de convocatoria al congregar a cerca de 150.000 asistentes a lo largo de los cinco días de conciertos, del 5 al 9 de agosto, con picos de unas 40.000 personas diarias en sus jornadas de mayor afluencia. 

Una de las cosas que más sorprendió a los asistentes fue el adelantamiento de las fechas con respecto a lo habitual, con el fin de evitar la coincidencia con el eclipse solar previsto para la semana siguiente. 

Fiel a su identidad, el festival desplegó un cartel que combinó el peso de grandes nombres consagrados del panorama nacional e internacional con la frescura de las nuevas promesas. Entre los principales reclamos de esta entrega destacaron figuras de primer orden como Leiva, Love of Lesbian, Rigoberta Bandini, Crystal Fighters, Guitarricadelafuente, La M.O.D.A y Belén Aguilera. 

Fotografía reealizada por Javi González durante el concierto de La M.O.D.A

La programación supo mantener el equilibrio entre diferentes géneros como el indie y pop-rock de referencia con bandas que ya forman parte de la identidad del festival, como Niña Polaca, Karavana, Sexy Zebras, Vera Fauna y Ángel Stanich; además de su apoyo incansable a las nuevas corrientes, apoyando ritmos más contemporáneos como Rusowsky o Samuraï. 

También reafirmaron la importancia del talento emergente y de raíz, volcándose con propuestas singulares como Ortiga, Carlos Ares, Comandante Twin y numerosas bandas locales y emergentes. 

El festival, que continuó con su oferta gastronómica y vinícola de la Ribera del Duero y consiguió un impacto económico estimado a unos 30 millones para el pueblo, cerró sus puertas confirmando su estatus como una de las citas más importantes del país y encarando ya con la ilusión la cuenta atrás hacia su trigésimo aniversario. 

Fotografía realizada por Maren Carmena del lema del festival

Maren Carmena
Últimas entradas de Maren Carmena (ver todo)
Compartir:

Sigue leyendo...