«Reina de corazones», una de las películas europeas más atrevidas de 2019

Muchas veces nos hemos topado con una historia de un personaje que se presenta como el bueno y acaba siendo el villano. En REINA DE CORAZONES, nuestra protagonista se trata de una abogada,  adinerada y, aparentemente un persona de bien que acaba convirtiéndose en la mismísima Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas. Sin embargo, el problema llega cuando al espectador le resulta placentero el juego de la Reina hasta tal punto de sentirse incómodo. ¿Es entonces la villana de la película o es simplemente un ser humano dejándose llevar por el deseo? Este conflicto convierte a REINA DE CORAZONES en una de las películas europeas más atrevidas de 2019.

Anne es una abogada excelente y una gran profesional especializada en niños y adolescentes. Tiene lo que parece ser una vida perfecta: su marido, Peter, es médico y tienen dos hijas gemelas. Cuando su hijastro Gustav, con quien nunca había convivido, se muda a vivir con ellos, el creciente deseo de Anne la conduce por una peligrosa madriguera, coma la del Conejo Blanco. Cuando se descubre, se desata una serie de sucesos que amenazan con destruir su mundo. REINA DE CORAZONES explora cómo se fragua un trágico secreto familiar poco a poco, y cómo las consecuencias de la arrogancia, la lujuria y las mentiras conspirar para crear un dilema inimaginable.

La película está cuidada al detalle y, probablemente, la explicación más obvia es que el filme está dirigido con una mujer. Pocos hombres saben contar las historias de las mujeres como una mujer. May El-Toukhy es la directora de este preciosa cinta danesa y, junto con Maren Louise Käehne, han creado un guión delicado y profundo, a la par que erótico y agresivo.

«En REINA DE CORAZONES, una mujer poderosa toma una serie de decisiones irreversibles que tienen consecuencias inimaginables para ella y para la gente a la que quiere», dice la directora. «La película explora cómo de lejos estamos dispuestos a llegar una vez que tomamos decisiones para protegernos y mantener el estatus quo en nuestra existencia.»

La película cuenta con dos partes bien diferenciadas: una más erótica que muestra una turbia relación amorosa, y otra que transforma a la película en un thriller psicológico. Esta última es la explicada por May El-Toukhy. A mí, personalmente, me interesa más la parte turbia, pero me parece imprescindible esa segunda parte en el desarrollo de la película. Sobretodo para captar la inteligentísima evolución de los personajes. Cabe destacar la gran interpretación de los personajes principales llevada a cabo por Trine Dyrholm, Gustav Lindh y Magnus Krepper.

En REINA DE CORAZONES, no solo sorprende el conectar con un personaje que aborda un tema tan tabú en la sociedad actual, sino que la sensación se intensifica mucho más cuando la directora te muestra las acciones de forma completamente explícita. Nos gusta, pero nos disgusta. Mucha gente se saldrá del cine, pero muchos otros desearán ver como acaba la película. Yo soy uno de los que se queda. «En el mundo de ficción, tendemos a contar historias que abordan la idea de que hay algo de bueno en lo malo, pero pocas veces contamos historias sobre lo malo que hay en lo bueno, pese a que también revela verdades universales sobre el comportamiento humano», concluye May El-Toukhy. «Mi intención es abordar este cisma y, al mismo tiempo, aspiro a contar una historia en la que los espectadores se enfrenten a sus propias creencias y se vean forzados a tomar partido a medida que se desarrolla la historia».

Para rematar toda la intensidad narrativa, la película se completa con una estética asombrosa que recuerda a las caricias de Terrence Malick en El árbol de la vida. La banda sonora y la fotografía empastan de manera perfecta para acompañar esta historia tan turbulenta. Es una pena que por ser tan arriesgada y tratar el tema que trata no vaya a tener tanto éxito como debería.

Estreno en cines el 28 de febrero

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