“Objetivo: Washington D.C.”, la nueva entrega de la serie Objetivo

En Objetivo: La Casa Blanca, rescató a la familia del presidente de un secuestro liderado por enemigos norcoreanos dentro de la Casa Blanca. En Objetivo: Londres, logró que el presidente Asher saliera ileso durante un ataque terrorista perpetrado contra los líderes mundiales que asistían al funeral del primer ministro británico.

Gerard Butler (actor principal y productor de la saga) revela una faceta totalmente nueva de uno de sus papeles más famosos, el del agente del Servicio Secreto Mike Banning, en este explosivo y desgarrador thriller, en el que el destino de la nación depende del mismo hombre que ha sido acusado de intentar asesinar al presidente de los Estados Unidos.

Atormentado por toda una vida repleta de adrenalina, peligros y alguna que otra metedura de pata, Mike tiene la sensación de que la cuerda por la que siempre había caminado con firmeza empieza a tambalearse. Lo que parecía improbable se vuelve directamente inconcebible cuando Banning despierta ante la peor de sus pesadillas: el presidente ha sido atacado y Banning es acusado de conspirar para matar al que ha sido su amigo, mentor y el hombre al que ha jurado proteger. Convertido en fugitivo, y sin nadie a su lado más que su familia, es posible que Banning ya no pueda volver a la normalidad, pero antepondrá su patriotismo y no se detendrá ante absolutamente nada para salvar al país al que presuntamente ha traicionado.

Objetivo: Washington D.C., tercera entrega de la saga Objetivo, se presenta como un frenético thriller de tensión psicológica que, tras un comienzo que incluye un ataque con un dron asesino, no suelta nunca el acelerador. Además, añade un nuevo y revelador capítulo a la leyenda de Mike Banning, ya que los riesgos que entraña su misión chocan con su vida privada, lo cual le empuja a explorar cómo se convirtió en el hombre que es ahora.

“Me emocionaba mucho volver a la serie Objetivo”, afirma Butler. “Especialmente me emocionaba hacer algo nuevo con el personaje y llevar las cosas en una dirección diferente. Mike Banning es conocido por sus aires de tipo duro, pero también por su humanidad, y ahora podemos ver mucho mejor de dónde viene. Lo bueno es que, aunque esta película tiene un carácter más personal, también tiene más acción que nunca, por lo que la aventura se intensifica en todos los niveles.”

El ganador de un Oscar, Morgan Freeman, acompaña de nuevo a Butler en el reparto de Objetivo: Washington D.C., esta vez como presidente Trumbull (en las anteriores entregas había sido presidente de la Cámara de Representantes y vicepresidente), cuya vida pende de un hilo, igual que su confianza en Banning. Se incorpora a la saga una serie de nombres entre los que se incluyen Jada Pinkett Smith, en el papel de agente Thompson, del FBI; Lance Reddick, interpretando a Gentry, director del Servicio Secreto; Tim Blake Nelson, como vicepresidente Kirby; Piper Perabo, interpretando a Leah, la esposa de Banning, y, como elemento sorpresa, el ganador del premio Oscar Nick Nolte, en el papel del padre ausente de Banning, un veterano de Vietnam que se convierte en su insólito compañero de fuga.

Consciente de qué iba a hacer falta más coraje y más profundidad emocional, Butler buscó a un director que tuviera el pulso necesario para obtenerlo. Encontró lo que buscaba en Ric Roman Waugh, un ex especialista de acción al que hemos visto en una larga lista de clásicos de acción de los ochenta, y que saltó a la palestra como director con su tensa e inquietante trilogía de thrillers carcelarios: Criminal, El mensajero y Maestro del crimen.

La primera vez que Butler se reunió con Waugh, las ideas comenzaron a fluir libremente y ese proceso no se detuvo hasta que quedó claro el borrador final.“La inteligencia de Ric y su enfoque psicológico de la historia fueron fantásticos”, comenta Butler. “Además, el cine está en su ADN. Ha sido especialista de acción y operador de cámara, pero también conoce los efectos especiales y el diseño de producción, y genera un gran entusiasmo por todo ello.”

Para supervisar las sofocantes escenas de acción, contaron con el prolífico coordinador de especialistas Greg Powell, y con el mítico director de unidad de acción, Vic Armstrong, que anteriormente había trabajado con Waugh como especialista. Armstrong comenta: “En Objetivo: Washington D.C., hemos hecho todo más grande y más rápido: tenemos barcos rápidos, camiones rápidos, drones rápidos y enormes explosiones. Al público le va a encantar”.

Aunque esta última versión cuente con nuevas tecnologías y escenas de acción muy trabajadas con grandes explosiones, drones y un gran equipo técnico, la película resulta un poco repetitiva con respecto a las dos entregas anteriores. Es un film de acción muy correcto, pero no consigue sorprendernos saliéndose de todos los tópicos de las películas de acción americanas. Véase la importancia del patriotismo o la lucha de los hombres por llegar al poder (dejando atrás a las mujeres). De hecho, según vamos llegando al final de la película se va notando más esa masculinidad tóxica de este tipo de películas, algo que creo que todavía debe de cambiar en este género.

Podéis disfrutar de Objetivo: Washington D.C. a partir del 30 de agosto en cines

Nos puedes encontrar aquí

Más artículos
“MIB: INTERNACIONAL”, la cuarta película de la franquicia de los Hombres de Negro