Judy y el posible Oscar para Renée Zellweger

Nos encontramos en la era de los biopics. Ya ganó varios premios Bohemian Rhapsody el año pasado y se demostró que a los académicos estadounidenses les gusta premiar a los actores de musicales. Este año hemos contado también con películas como Rocketman, sobre la vida de Elthon John o Amazing Grace, una película de imágenes de archivo sobre Aretha Franklin. Pero, la película que ha recibido este año nominación es JUDY, o más bien su actriz protagonista, Renée Zellweger, quien encarna a la conocidísima Judy Garland.

La película cuenta la vida de la cantante a partir de invierno de 1968. Judy llega a Londres en los años setenta para actuar en una abarrotada sesión en la sala The Talk of the Town. Han pasado treinta años desde que saltará al estrellato con El Mago de Oz y, si bien su voz se ha debilitado, su fuerza dramática no ha hecho más que crecer. Judy se halla en un estado de fragilidad. Agotada tras haber trabajado 45 de sus 47 años; perseguida por los recuerdos de una infancia entregada a Hollywood; sumida en el deseo de retornar a casa con sus hijos. JUDY cuenta el ocaso de la carrera artística de la cantante de «Over the Rainbow».

La historia de Judy es tan apasionante como trágica y dolorosa. Judy Garland ha conquistado los escenarios y la gran pantalla en una carrera que abarca más de cuarenta años. Sin embargo, a partir de 1969 comienza a ser una mujer inestable que fue sumiéndose en el endeudamiento y el alcohol. En un intento desesperado por ganar dinero para poder cuidar de sus hijos, Judy aceptó un lucrativo empresario durante cinco semanas en la sala The Talk of the Town, de Londres, el moderno local de restauración y espectáculos de cabaret de Bernard Delfont. «Londres era uno de los últimos sitios que aun conservaba un recuerdo de Judy afectuoso y sin enturbiar. Para Judy se trataba de un cambio de rumbo en su vida y de una oportunidad para sobreponerse a las críticas y demostrarse a sí misma y a los demás que aún tenía lo que hacía falta», comenta el guionista, Tom Edge.

La película, dirigida por el galardonado director Rupert Goold, se queda completamente en territorio de nadie. Es una película aburrida y desorganizada. No consigue ahondar en la vida de Judy al completo y nos deja con una sensación un tanto agridulce. Y digo dulce porque también tiene algunas cosas buenas.

Lo más destacable de JUDY es la interpretación de Renée Zellweger. La oscarizada actriz vuelve a la gran pantalla para representar a una de las divas más importantes de la historia del cine y la música. Zellweger destaca por adquirir todos los elementos característicos de la ya adulta Judy Garland y, mediante una expresión fúnebre facial, da vida a este personaje. «Yo soy una de los millones y millones que, a lo largo de generaciones, se enamoraron de ella», comenta Renée Zellweger en alusión a su personaje en la película JUDY. «Es apreciada y reconocida a nivel internacional posiblemente como la mayor artista que nunca ha habido en la industria del entretenimiento».

El relato se aleja a la habitual estructura de las películas biográficas y nos muestra la decadencia de la artista durante el ocaso de su carrera. «Vi que teníamos la oportunidad de explorar algo que normalmente no tenemos en cuenta cuando pensamos en esta celebridad: lo que era capaz de hacer y el coste que supuso para ella. Esta fue una época de su vida en la que trabajaba porque lo necesitaba, pero su cuerpo le pedía descansar. Su voz, aquello en lo que yacía su valía y autoestima, fue otra de las cosas que tuvo que sacrificar para poder cuidar de sus hijos.», dice la actriz protagonista.

Con grandes carencias de guión, JUDY aburre a más no poder hasta llegar al final del film. La última escena y sus últimos 15 minutos nos muestran una puesta en escena digna de ver con la voz de Renée Zellweger. Si la mayor parte de la película hubiese explotado el potencial de esa última escena, otro gallo cantaría. Sin embargo, como no ha sido así, nos quedamos con un film aburrido y poco dinámico y con una actuación muy interesante.

¿Logrará Renée Zellweger alzarse con el Oscar? Lo más probable es que sí. Ya se hizo hace unas semanas con el Globo de Oro y es una de las favoritas para llevarse el Oscar. Sin embargo, yo creo que no se encuentra a la altura de otras interpretaciones como la de Scarlett Johansson en Historia de un matrimonio o Saoirse Ronan en Mujercitas.

JUDY se estrenará en cines el 31 de enero

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