«El huevo del dinosaurio», una reflexión sobre la vida

EL HUEVO DEL DINOSAURIO es el título español que se le ha dado a la última película del director chino Quan’an Wang, una de las figuras más representativas de la Sexta Generación de realizadores chinos. En total, Quan’an Wang ha escrito, dirigido y producido seis películas que se han exhibido y premiado en festivales de cine de todo el mundo. Sobre todo, su mayor reconocimiento viene dado por la Berlinale, festival en el que ganó el Oso de Oro a la Mejor Película con La boda de Tuya (2006), el Oso de Plata al Mejor Guión con Separados, juntos (2010) y el Oso de Plata por su Excepcional Aportación Artística por White deer plain (2011).

El título original de su nueva película es ÖNDÖG, una palabra que quiere decir «huevo» en mongol. EL HUEVO DEL DINOSAURIO nos cuenta la historia de un crimen. Una mujer es hallada asesinada en la estepa de Mongolia. Durante la noche, un policía joven e inexperto tiene que asegurar la escena del crimen. Dado que no está familiarizado con los peligros del lugar, le envían a una pastora lugareña para protegerle a él y al cadáver. Esta resuelta mujer sabe cómo manejar un rifle y cómo ahuyentar a los lobos. Deben pasar la noche juntos. A la mañana siguiente irán por caminos separados.

Quan’an Wang nos muestra una obra personal volviendo a la tierra de sus antepasados con una fotografía increíble de la estepa de Mongolia. Se trata de un filme que, más que seguir una narrativa (que también lo hace), nos muestra un paisaje de las llanuras mongolas con una visión idealizada de ese mundo frío y rural.

Mediante planos muy abiertos vemos el reflejo de una civilización nómada que vive en un mundo paralelo completamente distinto al occidental, pero que sucede al mismo tiempo. Además de esos fotogramas aireados y llenos de luz tenue y de colores, también encontramos escenas de gran impresión, como el nacimiento de un cordero. Una escena tan bonita como repulsiva.

EL HUEVO DEL DINOSAURIO es una reflexión sobre la vida representado mediante una mujer nómada que bien podría tratarse de un dinosaurio hace miles de años. A su alrededor ve cómo los animales se reproducen y ella también se convertirá en uno de ellos.

«He escrito el guión de todas mis películas, pero esta vez no había guión», asegura el director. «En Mongolia, lo que superaba con creces el ámbito del lenguaje. Mi equipo de rodaje llegó a Mongolia el 8 de enero de 2018. Tardamos 90 días en prepararnos, 60 en rodar y tuvimos que superar un sinfín de dificultades. La vida, la muerte y el amor no eran como los había percibido antes; su significado era completamente diferente.»

La película se alzó con la Espiga de Oro al Mejor Largometraje y el Premio a la Mejor Fotografía en la Seminci de Valladolid.

En cines el viernes 14 de febrero.

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