“Bel Canto. La última función”, una oda a la música y a la reconciliación

Bel Canto. La última función, la última (valga la redudancia) película del nominado al Oscar, Paul Weitz, se estrena el próximo viernes 22 de marzo. Una película que llenará las salas de música y nos acercará hacia un nuevo punto de vista de lo que es una película de atracos.

Basado en el bestseller de Ann Patchett, ‘Bel Canto. La última función’ es una historia de amor dramática que gira en torno a una famosa soprano (Julianne Moore) que viaja a Sudamérica para dar un concierto en un evento privado en honor a un importante industrial japonés (Ken Watanabe). En medio de la deslumbrante velada de diplomáticos y políticos, la mansión es irrumpida por un grupo de revolucionarios que exige la liberación de sus compañeros encarcelados. Se desata así un enfrentamiento con una negociación tensa y prolongada.

Mientras están confinados en la casa, los rehenes y sus captores, que hablan diferentes idiomas, se ven obligados a buscar formas de comunicarse. La música despierta una sensación de camaradería e incluso de amor, uniendo a los dispares compañeros de la casa a medida que forjan vínculos inesperados y superan sus diferencias.

La novela titulada también igual que la película consiguió un existo inminente y se alzó con numerosos premios. Premios bien merecidos porque se trata de una historia bellísima sobre las relaciones humanas y la capacidad que tiene el arte para cambiar a las personas. La productora Caroline Baron leyó el libro poco después de su lanzamiento e inmediatamente adquirió los derechos en 2002.

Sin embargo, tampoco nos encontramos con la película del año. Los actores, sobre todo los secundarios, dejan mucho que desear. Digamos que hay veces que parecen que están representando una obra de teatro para niños. Por otro lado, el playback durante la película parece ser que no se tuvo muy en cuenta y se puede notar claramente como está desacompasado.

La película tiene sus más y sus menos, pero no podemos negar que la gran estrella de la película es Julianne Moore, está radiante en este papel. Además, la manera en la que se le da importancia a la música y a los idiomas como forma de expresión es brillante. No solo se muestra la necesidad de los idiomas, sino que también se enseña como se disfruta en el proceso de aprendizaje. Se trata de una manera de dar a conocer las ventajas de la multiculturalidad.

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