Arantxa Echevarría: “He descubierto a mi hermano gitano y me he dado cuenta que es igual que yo, con los mismos problemas”

Una mujer que, con más de 50 años, ha ganado su primer Goya a Mejor Dirección Novel, una mujer que lucha por la inclusión femenina, que lucha contra la discriminación racial, que lucha por los derechos de las personas LGBT+. Aratxa Echevarría (Bilbao, 1968) ha impresionado a todo el país con su primera película, Carmen y Lola, una película que cuenta la historia de amor entre dos mujeres gitanas (sí, así es, dos mujeres, y gitanas). Además, se ha convertido en la primera mujer española en ser seleccionada para la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes. Carmen y Lola, no es más que un aperitivo para lo que se nos viene encima los próximos años con esta gran creadora. Es por ello por lo que hemos decidido hablar con ella para que nos cuente sobre su película, sobre ella y sobre la sociedad en la que vivimos hoy en día.

  • Carmen y Lola ha sido una de las grandes películas de este año, ¿esperabas que tuviese este impacto cuando empezaste con el proyecto? ¿Cuáles eran tus objetivos?

Para nada. Cuando al principio vas a buscar la pasta para hacer la película, ahí las productoras ya te dicen: “¿A quién le va a interesar una película de dos gitanas? Y sin contar con profesionales. Dame un nombre, Maribel Verdú o algo”, pero claro, ¿que pinta Maribel Verdú aquí? (Risas) Los que saben, los productores conocidos, decían todo el rato eso y yo pensaba: “Estoy haciendo una fricada que no le va a gustar a nadie”.  Pero cuando se me ocurrió la idea me pareció una idea tan bonita que me enamoró a mí, me la imaginé paso a paso y escribí el guion en apenas 1 mes. Yo mandé un vídeo, así a la aventura y de repente te seleccionan en la quincena del Festival de Cannes.

  • ¿Cómo fue trabajar con actores inexpertos? ¿Estabas acostumbrada a trabajar en estas condiciones?

Sí estaba acostumbrada porque venía del mundo documental y quieras o no, siempre tienes que meter algo de ficción. Además, también fui directora de producción en películas como Iceberg (2011) o Amateurs (2008) de Gabriel Velázquez y siempre son con actores no profesionales. Esa experiencia me vino muy bien. Y luego, que soy una inconsciente, hay que ser muy inconsciente para hacer cine. Esto te puede salir bien o te puede salir fatal. Porque cuando uno de los personajes no te lo crees, la película ya no vale nada. Tienes que tener mucha seguridad antes de empezar a rodar. La escena de la madre con la carta es muy dramática y esa mujer hacía seis meses estaba vendiendo fruta en el mercado. Sin embargo, finalmente conseguimos que todo saliera bien y quedamos muy contentos con la escena, pero estábamos continuamente en tensión.

  • ¿Qué tipo de documentación realizaste para hacer una película sobre gitanos?

Piensa que yo soy paya, soy vasca… Me metí en una sociedad completamente desconocida para mí, me metí de puntillas. Fui con mucho respeto, contando siempre la verdad, diciendo que iba a hacer una película de dos lesbianas.  Lo primero que me decían era: “¡Pero tú estás loca, paya!”. Otra cosa que me decían mucho era que eso era falso porque en el mundo gitano no había homosexualidad y yo les decía que eso existía en todo tipo de sociedades, pero les costaba aceptarlo. El tema era muy tabú y tuve que entrar de puntillas. En este proceso de documentación con la película yo he descubierto a mi hermano gitano y he visto que es igual que yo, que tienen exactamente los mismos problemas que yo. No solamente he cambiado yo, también han cambiado ellos la visión de los payos, y de la homosexualidad ni te cuento.

  • ¿Qué opinas de la apropiación cultural? ¿Te han acusado de ello en esta película?

He tenido muchas críticas acerca de este tema y me parece horroroso. Lo de la apropiación cultural es algo del medievo. Lo que hizo Rosalía en la actuación de los Goya con la canción de los Chunguitos, una versión a capela y de gitanos, de la preciosa película de Carlos Saura, me pareció hermoso y me emocionó. Es como decir que Bowie o Prince no pueden cantar ninguna canción parecida al Soul. ¿Por qué no puedo transformar o evolucionar cualquier tipo de arte o cualquier tipo de cultura? Además, creo que debería. La mezcla es lo mejor que puede pasar hoy en día. La apropiación cultural me parece una estupidez porque nadie me dice que hago apropiación cultural cuando hablo de una película sobre drogas. ¿Tienes que ser drogadicto para hacerla? Es un error llevar la película de Carmen y Lola por ese camino.

  • La película trata un tema muy polémico. ¿Qué tipo de trabas has encontrado a la hora de exponer la película?

Tuve problemas en su día con las gitanas feministas, lo más contrario a lo que me podía imaginar. Me imaginaba que podía tener más problemas con los colectivos más conservadores, con hombres, con patriarcas… Pero la única vez que tuvimos que quitar una proyección fue por eso. En Pamplona, en una muestra, la primera vez que se iba a proyectar en España montaron un lío muy grande porque decían que mi mirada no podía representar la cultura gitana y que la película estaba llena de clichés. Esto causó tanto ruido que me dijeron en Pamplona que tenían miedo de proyectarla por las repercusiones. Lo curioso fue que todo esto fue sin ver la película. A partir de ahí no he tenido problemas, de hecho, se ha expandido y ha llegado a los cinco continentes.

  • Si tuvieses que describir la película con tres adjetivos, ¿cuáles serían?

Amor, libertad y diferencia.

 

  • ¿Qué te impulsó a hacer cine? ¿Te gusta más que la televisión?

Comencé a hacer cine porque mi padre era cinéfilo y mi hermano me llevaba a ver pelis con 8 años, así que me viene de familia. Si lo tienes en casa al final es más fácil. Yo pienso que hay que llevar el cine, la literatura, los videojuegos y la cultura en general a los hogares. Y no estoy cerrada a volver a la televisión o mantenerme en el cine. Al final es contar historias y yo soy una “storyteller”, lo importante es contarlas, pero sí que es verdad que el cine es más impactante.

  • Supongo que ganar el Goya a Mejor Dirección Novel te habrá abierto camino a muchas más fuentes de financiación para nuevas películas, ¿tienes en mente algún próximo proyecto?

Tengo muchos proyectos en mente, imagínate si desde los 8 años sé que quería ser directora. Sin embargo, sí que hay uno que me ronda mucho por la cabeza, pero no puedo decir nada todavía. Solo puedo adelantar que tiene que ver con la mujer y el cine social.

  • Al fin y al cabo, Carmen y Lola es una película que afecta directamente a los jóvenes y que puede ayudarles a entender mejor los sentimientos que están viviendo en su adolescencia. ¿Qué opinas sobre el cine en relación con los jóvenes? ¿Crees que van mucho al cine?

Yo creo que no van mucho al cine. Hay una cosa curiosa y es que, cuando voy a coloquios después de proyecciones, hay gente mayor que va al cine, pero también hay gente joven que va porque les toca, que eso es lo que trataba, que llegase a los jóvenes que están pasando por algo parecido. Yo creo que falta que los adolescentes se sientan identificados con las películas. Tenemos que encontrar una forma de acercarles a las películas. Ahora que ya se ha pasado su vida comercial vamos a intentar llevarla por colegios porque creemos que es muy educativa.

  • ¿Crees que se avecinan mejores tiempos para la cultura o es verdad que estamos dando un paso atrás?

Yo estoy asustada. En la época de crisis por la que acabamos de pasar es más importante pagar los subsidios sociales que ir al cine y la cultura se ha ido quedando atrás. Creo que es un error de base terrible. Un país culto produce gente culta, gente preparada, gente sociable, gente solidaria… Hay que aportar mucho dinero en el bienestar social, pero hay que meter mucho dinero en cultura también. Los partidos más conservadores tienen miedo a la cultura y lo que hay que hacer es que los jóvenes tengan más ambiciones.

  • ¿Qué opinas sobre las elecciones generales del 28 de abril? ¿Crees que afectará directamente al cine y a la cultura en general?

Yo confío en que la gente salga a votar. La gente que es más conservadora sale siempre a votar y los que son más liberales son más autocríticos. Falta mucho diálogo en la política y nuevas ideas. No me siento identificada con ningún partido, pero aún así voy a salir a votar. Creo que la cultura va a salir perdiendo en estas elecciones, pero es por eso por lo que todos deberíamos salir a votar, para intentar que eso no ocurra.

  • Ahora se puede decir que eres una de las mujeres empoderadas españolas, ¿cómo crees que está evolucionando el movimiento feminista? ¿Hay más representación femenina en el cine? ¿Están haciendo algo las instituciones más convencionales a nivel nacional e internacional?

Que bien suena eso de mujer empoderada. Yo creo que el movimiento feminista es necesario, es una obviedad. Discutir el tema del feminismo es absurdo, hay que ser feminista. Creo que ahora hay más mujeres mentalizadas y tenemos más altavoz, pero todo sigue igual. Las grandes empresas cuentan con un 2% de mujeres en los puestos de poder. La mujer siempre para llegar al mismo sitio tiene que demostrar el doble y cobrar la mitad, entonces hay algo que no funciona. Respecto al tema de los Goya, hay más representación, pero seguimos siendo un 22% de nominadas frente a un 78%. Lo que la gente no sabe es que éramos 3 directoras nóveles nominadas a los Goya porque ahora hay una ley aplicada por el Ministerio de Cultura que dice que contratar a directoras, mujeres guionistas y técnicos femeninos te da puntos para conseguir ayudas.

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