
Por Aina Martín Merino · 22 de octubre de 2026
El próximo 31 de octubre, Halloween Takeover reunirá en el Recinto Iberdrola Music a Elrow, Brunch Electronik e Industry City en una jornada que iniciará a las 14:00 y se extenderá hasta las 02:00. La organización anuncia más de 30.000 asistentes, 5 escenarios y un cartel que reúne nombres como Fatima Hajji, DJ Gigola y Prada2000.
Tres escenas dentro de un mismo evento
Elrow, Brunch Electronik e Industry City x Monegros compartirán recinto en Halloween Takeover, a los que también se sumarán Antídoto y The Jail en su programación. El cartel convierte este encuentro en una oportunidad de unir escenas en un momento en el que las distinciones entre públicos son cada vez menos rígidas.
Brunch Electronik juega en terreno conocido. Su relación con el ocio de tarde ya forma parte de su identidad. Su presencia hace que empezar a las 14:00 no parezca una excepción dentro del evento sino parte de una forma de entender la fiesta que ya está bastante normalizada en Madrid. Sin embargo, que la electrónica haya ganado espacio en el tardeo no implica que todas las propuestas que la rodean respondan a la misma cultura musical.

Antídoto tampoco es un escenario adicional. Su trayectoria refleja cómo una sesión que nació los jueves en la sala Moondance para cubrir un hueco en la noche madrileña, con una propuesta que mezclaba géneros como el drill y el dancehall (sonidos fuera de la oferta habitual en aquella época) ha ido adaptándose a un mercado en el que la música ya no siempre basta para diferenciar una propuesta. El traslado a Sala Art en 2024 también cambió las dimensiones del proyecto y, con ellas, las exigencias que debía cumplir, triplicando la capacidad de su anterior sala y permitiendo programar dos salas simultáneas.
Pero aunque dividir la programación pueda facilitar que cada sala tenga su propio carácter no garantiza siempre que construyan una experiencia. La diferencia está si la selección musical tiene sentido y si la noche ofrece algo que no podría encontrar en cualquier otro espacio. Crecer también obliga a redefinir qué hace que una propuesta siga siendo reconocible cuando deja de depender de una sala pequeña y de una comunidad concreta.
Desde entonces el proyecto ha pasado por distintos géneros semana tras semana, compartiendo espacio sonidos como el hard house, el Jersey club y el funk brasileño

El quinto aniversario en IFEMA con cerca de 5.000 asistentes también demostró hasta dónde podía escalar el proyecto. El salto de una sesión semanal a un evento de esas dimensiones demostraron capacidad de convocatoria y una estructura preparada para operar a otro nivel. Sin embargo, la cuestión es si ese crecimiento se traduce en una experiencia que el público quiera repetir y si consigue conservar aquello que lo diferenciaba cuando empezó.
Antídoto también ha trabajado su posicionamiento a través de una imagen visual marcada, su relación con la moda y colaboraciones como con BERSHKA MUSIC y DICE. Este crecimiento ha abierto la puerta a contratar artistas internacionales, ampliar la oferta de cartel y trasladar la sesión al Teatro Magno. Pero el cambio también se ha percibido en el perfil de su público, cada vez menos ligado a la comunidad local de sus inicios y más interesada en atraer a una audiencia internacional. La curaduría es su mayor punto fuerte pero también en el que más se juega su credibilidad.
En un mercado donde la comunicación y la estética adquieren tanto peso como la música, construir una marca puede ampliar el alcance pero no sustituye la experiencia que ofrece

Marcas como Elrow e Industry City x Monegros también ofrecen propuestas diferentes tanto en la manera de construir su experiencia como en la relación que establecen con la música, el espacio y su público.
La historia de Monegros está ligada a generaciones vinculadas al ocio nocturno en Fraga. Lo que comenzó en los años 90 como una reunión en una finca familiar pasó a convertirse en una cultura que se desarrolló lejos de los grandes centros urbanos y que encontró en el desierto una manera de llevar la música electrónica a un contexto radicalmente opuesto al de sala. Para los asistentes de Monegros, el territorio no es una simple localización sino que condiciona la experiencia y que da sentido acudir a él. El trayecto, la duración de la experiencia y las condiciones de un entorno tan particular significan algo más que asistir a un festival y consumir un cartel. No es un evento que pueda trasladarse a cualquier recinto sin alterar parte de lo que lo define.

En cambio, Elrow ha conseguido que sus eventos sean reconocibles incluso antes de que se conozca el cartel. Su escenografía y temáticas pueden adaptarse a distintos recintos y ciudades sin renunciar a los elementos que lo hacen reconocible. El festival cuenta incluso con un escenario propio en Monegros.
Ambas son dos maneras de crecer dentro de la misma industria pero no ofrecen lo mismo ni necesitan hacerlo. Tampoco tiene sentido contraponer la puesta en escena a la propuesta musical como si ambas fueran incompatibles. Una producción llena de estímulos no garantiza una programación arriesgada, del mismo modo que una estética aparentemente underground no demuestra por sí sola que exista una búsqueda musical real. El despliegue visual puede enriquecer la experiencia sin sustituir el criterio musical.
La electrónica puede reunir a públicos muy distintos sin que eso implique que todos entiendan la música de la misma manera. La pista es un punto de encuentro que no exige compartir los mismos referentes. Se trata de estar ahí por un propósito común. Por la música

El peso del evento recae en su cartel
El punto fuerte del evento no está en reunir marcas que no necesitan una plataforma para hacerse visibles. Ni en la cantidad de nombres que reúne. Está en quién pincha y en lo que esa selección pone sobre la mesa. Entre los nombres confirmados aparece Fátima Hajji, una de las figuras españolas con mayor trayectoria dentro del techno.
Nacida en Salamanca, Fátima creció en una familia en la que la música formaba parte de su día a día. Su padre escuchaba raï argelino y sus hermanos mayores traían a casa cintas de sesiones de techno grabadas en las fiestas underground de la zona. Hajji todavía era demasiado joven para asistir a estas fiestas pero escuchaba las grabaciones a escondidas. A los 16 años, encontró en una tienda de discos un anuncio de clases para aprender a pinchar. Se apuntó sin contárselo a su familia y después de varios meses aprendiendo, se presentó a un concurso local de DJ. No había pisado antes una cabina y terminó ganándolo.
A partir de entonces empezó a pinchar en pequeñas salas de Salamanca y a ampliar su recorrido a nivel nacional. A los veinte años, se mudó a Madrid para estudiar producción musical y en 2008 publicó Turblasmin, su primer EP. Cinco años después llegaría Violines, uno de los temas que marcarían un punto de inflexión en su carrera y que incorpora una referencia al cantante argelino de raï, Cheb Khaled, cuya música formaba parte de las vivencias de la artista. En su música, las percusiones no son un añadido sino que forman parte de su recorrido personal.
La artista no solo representa una era. Sigue ocupando un lugar activo en la escena. Produciendo, pinchando y evolucionando dentro del mismo espacio en el que empezó y encontrando nuevas formas de acelerar la pista.
Desde entonces, Hajji ha pasado por escenarios como Awakenings, Tresor o Fabric London, al mismo tiempo que ha ido desarrollando sus propios proyectos. En 2023 estrenó Fatima Hajji Invites en Fabrik Madrid con una sesión All Night Long. El evento ha regresado durante dos años consecutivos, repitiendo sold out y consolidándose como una de las citas propias dentro de la programación de la sala. La continuidad del formato demuestra el alcance que puede tener una artista más allá de su posición en un cartel. El reclamo es una sola artista que asume la responsabilidad de conducir el recorrido musical de principio a fin.
Otra de las artistas que forman parte de Halloween Takeover es ØTTA. La DJ y productora portuguesa comenzó a desarrollar su propuesta en Londres, ciudad a la que viajó en 2015 y en la que se vinculó a la escena underground. Durante sus inicios, su sonido estaba mucho más ligado al industrial, género con el que empezó a ganar visibilidad.
Con el tiempo, el groove, el trance y el funk brasileño han ganado espacio en su sonido, influido también por sus propias referencias culturales y los años que ha pasado en Portugal y Brasil. Con su proyecto Hotties ha extendido su actividad más allá de la cabina, creando una plataforma para dar espacio a otras propuestas. Su evolución demuestra que una trayectoria emergente no tiene por qué medirse únicamente por cuánto crece su audiencia sino también por la capacidad de tomar sus propias decisiones cuando las expectativas del público están en otro sonido.

Por otro lado, PRADA2000 parte de sonidos que ya existían para dar forma a una propuesta propia. El DJ, afincado en Berlín, introduce en sus sets sintetizadores y una selección marcada por los cambios rápidos que prioriza el impacto sin renunciar a la melodía. No se trata solo de acelerar el ritmo ni de levantar una pista. Lo que recupera es una manera de entender la electrónica en la que la melodía también podía ser directa y sentimental. Su presencia en plataformas como HÖR Berlin han contribuido a acercar estos sonidos a una generación que vuelve a encontrar en géneros como el hard house y el hard bounce una forma de sentirse conectados. A menudo se habla de estos sonidos como si hubieran surgido de repente cuando no son nuevos. Lo que cambia es quién los recupera, cómo los adapta y en qué contexto vuelven a aparecer.
¿Está cambiando la escena?
En los últimos años, el tardeo ha adquirido una presencia cada vez mayor en la oferta del ocio madrileño. Aunque no es un fenómeno nuevo. Su crecimiento también refleja una realidad económica. Salir no cuesta lo mismo para todo el mundo ni todo el mundo puede permitirse hacerlo de la misma manera. Salir por la tarde puede ser una cuestión de presupuesto, una opción para quien quiere escuchar house y volverse pronto a casa pero también para quien lleva toda la mañana de after y tiene ganas de seguir. No hay un único perfil de asistente. El horario tampoco define al público, igual que el género musical ya no siempre determina qué espacio ocupa.
La diversificación del público también refleja una oferta cada vez más abierta a que compartan espacio la electrónica y la música urbana. Pero que los asistentes compartan espacios no significa necesariamente que compartan una cultura musical. ¿Hasta qué punto estamos ante una escena que evoluciona o ante una oferta de ocio que aprende a venderse a públicos cada vez más amplios aunque decida salir menos o durante periodos más cortos de tiempo? Llenar salas tampoco demuestra que exista una comunidad alrededor de una propuesta.
La cuestión también afecta al crecimiento de las propias promotoras. ¿Qué recibe el público a cambio de que un proyecto sea más grande? La escena madrileña tampoco necesita que todas sus propuestas aspiren a convertirse en grandes eventos. Necesita que haya espacio para modelos distintos y que el crecimiento no solo tenga un valor comercial sino que también ofrezca más motivos para quedarse hasta el final.

Sigue leyendo...

Novedades Viernes: Ana Mena os trae el tema del año en un viernes con muchos regresos esperados
Aun que este finde en Madrid tenemos un tema favorito, os traemos como todas las semanas nuestro novedades viernes cargado...

DESACUERDOS EN LA SINFONÍA DIGITAL: CASO UNIVERSAL MUSIC GROUP VS TIKTOK
En un giro sorprendente para la industria musical y el cada vez más influyente mundo de las redes sociales, Universal...

Álvaro Díaz anuncia su Sayonara Tour 2025 con seis paradas en España
El reguetonero Álvaro Díaz ha anunciado las fechas de su esperada gira Sayonara Tour 2025 en España. Tras un 2024...

REVIEW: MAYO SEASON. MAYO entrega un álbum cuidado que abre una nueva etapa en su carrera
Con MAYO SEASON, Álvaro Mayo cierra un ciclo y lo transforma en su primer álbum largo. A las seis canciones de Season...

Madrid alberga el segundo aniversario de GLOW
Spotify ha celebrado este 19 de junio el segundo aniversario de GLOW, su programa dedicado a la representación y visibilidad...
