
La electrónica de «Melatonin» y la tensión de «Crash Out» están entre los aciertos de un disco que pierde fuerza cuando sus letras se quedan por detrás de la producción.
Lo de llamar infravalorada a Tinashe empieza a cansar. No por ella, sino porque parece que cada disco suyo necesita arrancar con la misma defensa de su talento. Popstar participa bastante de esa conversación. Tiene sentido después de su recorrido, aunque a estas alturas apetece hablar más de las canciones y menos del reconocimiento que debería haber recibido.
Hay canciones para hacerlo. También hay otras que explican por qué este disco deja una impresión algo menos contundente de lo que promete.
«Melatonin» pone el listón alto
«Melatonin» es una de las mejores del álbum. La percusión, las capas vocales y ese tramo final más ácido consiguen que el tema siga creciendo. Tinashe juega con la idea de que llevan años durmiéndose con ella, pero el atractivo está en cómo lo lleva a la pista. Es fácil entender que alguien quisiera un disco entero siguiendo esa dirección.
Popstar cambia de rumbo bastante. Vuelve al R&B, baja la velocidad y termina con una guitarra acústica. Esa variedad le sienta bien en buena parte del recorrido. Tinashe sabe adaptar su forma de cantar a producciones distintas y mantiene el conjunto unido sin recurrir a invitados. Tampoco necesita llenar cada hueco con una demostración vocal.
«Crash Out» funciona especialmente bien. Hay mala leche en la interpretación y una producción que le permite soltarla. Su manera de entrar y salir del rap hace que la frustración tenga algo de divertido, incluso cuando el tema se pone más tenso. Es una de las canciones que justifican la seguridad con la que se presenta durante todo el álbum.
La producción no lo resuelve todo
Después están las que funcionan sin entusiasmar tanto. El sonido está trabajado, las transiciones tienen sentido y casi siempre hay algún detalle al que prestar atención. Aun así, varias canciones dejan la sensación de que podrían haber dado más. Una producción interesante puede mantener un tema en pie, pero no resuelve una letra que apenas desarrolla lo que plantea.
La insistencia en recordar lo buena que es tampoco ayuda siempre. Se entiende de dónde viene. El problema es que, repetida a lo largo del disco, acaba ocupando un espacio que podría haber servido para contar otras cosas. No hace falta que cada canción sea una confesión, pero sí que aporte algo más.
Hay una comodidad que cuesta valorar del todo. Tinashe domina lo que hace y eso permite disfrutar de cambios que en otras manos resultarían forzados. Pero ese mismo dominio hace que algunos pasajes parezcan demasiado resueltos de antemano. Falta algo que los saque de ahí.
Cuando deja de hablar de su sitio en el pop
«I’d Rather Be Alone» agradece el cambio de tema. Hablar de una relación que ya no compensa le permite salir de la discusión sobre su carrera y concentrarse en algo concreto. La guitarra y una producción más contenida dejan sitio a su interpretación. Es uno de los momentos donde el disco encuentra algo de profundidad sin tener que anunciarlo.
Hacia el final, «Cloud 9» devuelve una energía que se echaba en falta. Tiene más descaro y empuja el sonido un poco más lejos. Por eso la llegada de «Heavy Weight», mucho más desnuda, supone un cambio considerable. Como cierre tiene sentido, aunque la guitarra también deja algunas frases demasiado expuestas. La intención emocional está; la escritura no siempre llega hasta ahí.
Con dieciséis cortes y menos de cuarenta minutos, Popstar tampoco se hace interminable. La irregularidad tiene más que ver con lo que aporta cada tema que con la duración. Hay un buen disco aquí, y unos cuantos momentos muy buenos. También hay pasajes donde Tinashe parece conformarse con algo que sabe hacer de sobra.
El 3,8/5 responde a eso. La producción y las mejores canciones merecen atención, pero cuesta poner todo el álbum a la altura de «Melatonin» o «I’d Rather Be Alone». Unas letras más desarrolladas habrían ayudado, sobre todo en los momentos donde la música baja la intensidad y ya no puede disimular tanto.
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